CBD y esclerosis múltiple.
Alice DH
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune crónica caracterizada por la inflamación de la mielina, la vaina que rodea las fibras nerviosas del sistema nervioso central, los nervios ópticos y la médula espinal.
El aceite de CBD y sus virtudes.
El aceite de CBD posee numerosas virtudes terapéuticas: además de ser antiinflamatorio, relajante y antiespasmódico, el CBD también puede mejorar el sueño o el apetito. El CBD se utiliza para muchas enfermedades, como la epilepsia, las enfermedades neurodegenerativas y para combatir el cáncer y la enfermedad de Parkinson… En general, su consumo es muy apreciado por las personas que sufren dolores crónicos e inflamaciones.
Para aliviar una enfermedad como la EM, el método de administración más sencillo es el aceite de CBD por vía sublingual, cuya acción es bastante rápida (20 min) y dura más tiempo (de 3h a 9H). Evidentemente, la eficacia del cannabidiol también depende de la calidad del producto final, que debe tener un alto contenido de CBD, teniendo en cuenta que la presencia de THC está prohibida en Francia.
Por eso es importante pedir a profesionales como Deli Hemp que le recomienden aceites de CBD de calidad.
¿Qué es la esclerosis múltiple?
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune crónica que afecta al sistema nervioso central y, más concretamente, a la médula espinal, así como al cerebro y los nervios ópticos. La transmisión de los impulsos nerviosos se ve alterada debido a la inflamación recurrente de la mielina, la vaina que rodea las fibras nerviosas. La enfermedad se caracteriza por síntomas de intensidad variable: entumecimiento de las extremidades, sensación de hormigueo o de descarga eléctrica, problemas de movilidad, contracciones musculares involuntarias, alteraciones de la visión, etc. La esclerosis múltiple es una enfermedad de evolución imprevisible; sus síntomas empeoran con el tiempo y hacen que la calidad de vida de los pacientes sea especialmente complicada. Estos síntomas pueden tratarse con medicamentos que ralentizan la destrucción de la mielina, como los inmunomoduladores o los inmunosupresores. El aspecto negativo de todos estos medicamentos es su importante lista de efectos secundarios: trastornos del sueño, aumento de la presión arterial, osteoporosis, síndrome seudogripal, reacciones cutáneas, daño hepático, problemas cardiovasculares, depresión, etc.
Aunque estos medicamentos ayudan a aliviar a los pacientes, la enfermedad no tiene cura. La larga lista de efectos secundarios que sufren las personas enfermas suele llevarlas a buscar alternativas terapéuticas, como el CBD.
Deli Hemp le cuenta más sobre la eficacia del CBD en la esclerosis múltiple, que ya no necesita demostración.
CBD y esclerosis múltiple: ¿cómo actúa el cannabidiol?
La degradación de la mielina causada por la enfermedad provoca una inflamación importante. Durante este proceso, se liberan citocinas que activan más células inmunitarias, lo que agrava la inflamación. Otros cambios destructivos provocan estrés oxidativo en las células, que conduce a la apoptosis (muerte celular).
Las investigaciones científicas demuestran que el CBD es un gran aliado contra la esclerosis múltiple: ayuda a aliviar algunos síntomas de la enfermedad, especialmente al reducir los dolores crónicos.
Por tanto, la acción del CBD en los pacientes con esclerosis múltiple permite reducir los dolores relacionados con la enfermedad. Cada vez más estudios demuestran la eficacia de las propiedades antiespasmódicas del cannabidiol sobre uno de los síntomas más frecuentes de la esclerosis múltiple: la espasticidad.
Hoy en día, los estudios muestran el interés del CBD en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Uno de ellos muestra que los pacientes tratados con un extracto de cannabis presentan una mejora notable de la rigidez muscular, dos veces superior a la obtenida con un placebo, tras 12 semanas de uso.
El CBD también ayuda a regular el sistema inmunitario.
Detiene la producción de anticuerpos de algunos glóbulos blancos. En una enfermedad como la esclerosis múltiple (EM), estos anticuerpos destruyen la vaina de mielina y activan otras células, lo que agrava la inflamación. Además de ayudar a aliviar la espasticidad, el CBD ayuda a reducir el dolor neuropático. El dolor neuropático se debe a un mal funcionamiento de los nervios que provoca la transmisión de señales de dolor. Es crónico y no responde a los analgésicos habituales; está casi siempre presente en los pacientes con esclerosis múltiple debido al daño en sus nervios. Con el uso del CBD, los receptores del sistema endocannabinoide inhiben la producción de glutamatos y, de este modo, reducen el dolor neuropático. Además de ayudar a aliviar el dolor neuropático, el CBD contribuye a reducir la excitotoxicidad.
Gracias a sus propiedades neuroprotectoras, el CBD actúa sobre el proceso inflamatorio al inhibir la producción de citocinas y la liberación de glutamatos, y al reducir el estrés oxidativo. Gracias a estas funciones, el CBD mejora la actividad metabólica del cerebro, lo que favorece el rendimiento motor y cognitivo.
¿Qué dosis de CBD se recomienda para la esclerosis múltiple?
Es evidente que cada persona reacciona de manera diferente al CBD, por lo que se recomienda empezar poco a poco para encontrar la dosis ideal.
Recomendamos una dosis diaria de 25mg de CBD para adultos, aunque algunas personas con patologías más graves pueden necesitar dosis más altas. Evidentemente, las dosis dependen de cada persona y de la gravedad de los síntomas. El CBD se puede consumir de varias formas. La más habitual y sencilla es el aceite de CBD por vía sublingual, ya que actúa muy rápido (de 5 a 20 min) y ¡sus efectos también duran más tiempo!
¡A tener en cuenta!
Aunque todavía se están realizando numerosos estudios para demostrar la eficacia del CBD en el alivio de los síntomas de la esclerosis múltiple, muchos pacientes afirman que el CBD ayuda a combatir los efectos secundarios de la enfermedad. Según los estudios científicos existentes, el CBD no solo tiende a reducir los síntomas de la esclerosis múltiple (EM) gracias a su acción antiinflamatoria, inmunosupresora y neuroprotectora, sino que también ayuda a prevenir la destrucción de la mielina, lo que ralentiza la progresión de la enfermedad.