La prohibición del CBD en Francia, considerada ilegal por la justicia europea.
Alice DH
Según un número creciente de estudios científicos, el CBD posee propiedades terapéuticas innegables.
La decisión definitiva en el mundo del CBD acaba de tomarse. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea considera ilegal la prohibición del cannabidiol (CBD) por parte de Francia. Esta sentencia se refiere al cannabidiol «producido legalmente en otro Estado miembro de la Unión Europea cuando se extrae de la planta de cannabis sativa en su totalidad».
Todo empezó en 2018, cuando dos empresarios del cigarrillo electrónico fueron condenados por haber vendido un producto que contenía CBD procedente de la República Checa, un país que no cuenta con las mismas normas que Francia en materia de CBD. El tribunal de apelación consideró entonces que la normativa francesa podía no ser compatible con la de la Unión Europea. Este caso tiene repercusión, ya que no es un caso aislado en Francia: muchos comercios que ofrecen CBD se han encontrado en situaciones similares ante la justicia y han sido sancionados.
Como la regulación del CBD se considera demasiado estricta en Francia, las normas están cambiando...
La importación pasa a ser posible, pero la producción sigue estando prohibida. ¿Qué impacto tiene esta decisión en Francia? La sentencia del TJUE no significa que las empresas francesas puedan producir CBD directamente en Francia. En cambio, la normativa francesa ya no podrá impedir su importación al territorio francés. Sin embargo, esta situación podría incitar al gobierno a modificar la legislación y la normativa relativas a la producción de CBD en Francia.
Una sentencia que llega en el momento justo, cuando las autoridades sanitarias se embarcan en una nueva experimentación con cannabis con fines terapéuticos... Recordemos que, más allá de sus usos recreativos, el CBD posee propiedades terapéuticas, según un número creciente de estudios científicos. Aunque Francia avanza en el proceso de eliminar progresivamente el estigma de las sustancias derivadas del cannabis, sigue mostrándose escéptica, y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelve a recordarle que «el órgano jurisdiccional nacional debe valorar los datos científicos disponibles para asegurarse de que el supuesto riesgo real para la salud pública no se base en consideraciones puramente hipotéticas».