Concentrados de CBD: resinas, polen y extracciones
Los concentrados de CBD incluyen productos obtenidos de los tricomas del cáñamo, apreciados por sus aromas (terpenos), sus texturas y su intensidad. Aquí encontrarás las 3 familias principales: resinas de CBD (hachís), polen de CBD y extracciones de CBD, con perfiles adaptados a cada preferencia.
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Resina de CBD, polen de CBD, extracción de CBD: ¿cuáles son las diferencias?
La diferencia radica sobre todo en la textura, el método y la sensación. La resina de CBD suele estar prensada o trabajada (dry, Moelleux, grasa/butter, frozen…), el polen de CBD es un concentrado tamizado (a menudo más seco, tipo kief), y las extracciones de CBD incluyen formatos más “técnicos” y, a menudo, muy concentrados.
En la práctica: elige la resina si te gusta la experiencia del “hash” y las texturas variadas, el polen si prefieres un perfil más bruto y seco, y la extracción si tu prioridad es la concentración.
¿Qué concentrado de CBD elegir según tus necesidades?
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Aromas y texturas: se recomienda la resina (hachís).
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Concentrado seco / “bruto”: polen (kief/polvo).
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Alta concentración: extracción (aislado/cristal, destilado, wax según las referencias).
Conservación de los concentrados de CBD y precauciones
Para preservar los terpenos: guarda tus concentrados en un recipiente hermético, protegidos del calor, la humedad y la luz. En cuanto a la conducción: precaución, los controles buscan THC y un test puede dar positivo si hay trazas (incluso dentro de los límites legales).
Nota: El CBD no sustituye el consejo médico ni es un medicamento.